Los retratos conservados del Padre Nieto son escasos. Hombre de profunda humildad y discreción, no era propenso a dejarse fotografiar, por lo que las imágenes que han llegado hasta nosotros poseen un especial valor. Estas fotografías, tomadas en distintas etapas de su vida, nos permiten acercarnos a su persona y contemplar a quien fue para muchos un auténtico hombre de Dios.
El Padre Nieto siendo novicio en Salamanca (1928)
El Padre Nieto durante la disolución de la Compañía de Jesús por parte de la II República (1932)
El Padre Nieto a los 48 años de edad
El Padre Nieto en su madurez (I)
El Padre Nieto en su madurez (II)
A la izquieda, el Padre Nieto en Comillas con un necesitado
El Padre Nieto en Comillas atando las manos a un neosacerdote (I)
El Padre Nieto en Comillas atando las manos a un neosacerdote (II)
En el centro, el Padre Nieto en Carrión de los Condes. Primera tanda de Ejercicios de mes (1942)