Novena privada
Nueve días con el Padre Nieto

PRECES DE CADA DÍA
(Las propias de cada día son originales del Padre Nieto)
Día 1º
¡Oh Dios!, uno en esencia y trino en personas: creo en Vos, espero en Vos y os amo a Vos. Aumentad mi fe, mi esperanza, mi amor. Os reconozco por mi Creador, Redentor y Santificador. En vuestras manos pongo mi vida, mi muerte, mi eternidad. Quiero vivir amándoos con toda mi alma, con todo mi corazón, con todas mis fuerzas y con toda mi mente. Quiero morir santamente, para contemplaros cara a cara en el cielo.
Petición. Padre nuestro
Oración final para todos los días
Padre misericordioso, que llamaste a tu siervo Manuel a participar del sacerdocio de tu Hijo Jesucristo y a seguir sus huellas por el camino de los consejos evangélicos: Te rogamos humildemente que, si esa es tu voluntad, atestigües ante el mundo su santidad, a fin de que, estimulados con su ejemplo y ayudados por su intercesión, podamos también nosotros servirte siempre con fidelidad. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Día 2º
Padre mío: si hoy me llamáis a Vos, os pido tengáis infinita misericordia de mí y no me dejéis en el momento de salir mi alma del cuerpo. Os lo pido a Vos, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo. Si me llamáis hoy a la eternidad, no me dejéis; recibid mi alma en vuestros brazos. Madre Inmaculada, San José, Santo Ángel de la Guarda: presentádsela al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 3º
Dios mío: concédeme hoy un mayor dolor y aborrecimiento de mis pecados, un gran deseo de glorificaros en todo, una humildad verdadera y profunda, una fe viva para veros en todo y todo verlo en Vos, una plenísima confianza en Vos, un amor tan hondo y tan encendido a Vos, que sea el único móvil de toda mi actividad y un sincero y verdadero amor a los hombres con vuestras predilecciones: pecadores, enfermos, pobres y niños.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 4º
Jesús mío: que mi cuerpo sea millones de veces desgarrado y destrozado y mi alma precipitada en los infiernos, antes que yo os disguste en lo más mínimo. Jesús mío: apagad en mí estos vivos deseos de agradar a los hombres y encended, como ascua ardentísima en mi corazón que constantemente le inflame, el único deseo de daros gusto siempre y en todo. Jesús mío: que todos los latidos de mi corazón sean ardentísimos actos de amor a Vos.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 5º
Jesús: te pido con fe viva limpies mi alma de todos mis pecados, tal como Tú los ves, que son más de los que yo veo y creo. Jesús: ven a morar en mi alma, limpia por tus méritos, de modo que pueda decir con San Pablo: ya no vivo yo, sino es Cristo quien vive en mí. Os pido que mis pensamientos sean los vuestros, que mis afectos y sentimientos sean los vuestros, que ame como Vos amáis y ame lo que Vos amáis.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 6º
Jesús: llévame a tu Padre y a mi Padre. Padre, en tus manos pongo mi espíritu. Os pido -y este es mi único anhelo- vivir como verdadero hijo vuestro, en una gran intimidad con Vos, amándoos con todo el corazón, con todas mis fuerzas, con toda mi alma, haciendo siempre y en todo vuestra divina voluntad y buscando vuestra gloria siempre y en todo.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 7º
Señor: hoy te pido dos gracias; la primera que, no mirando mi ingratitud pasada, me concedas una gracia tan grande, que con ella alcance la santidad que me estás pidiendo y que he perdido hasta ahora por mis pecados; la segunda que, en lo que me queda de vida, obedezca a tus gracias y alcance aquella santidad que en adelante me pidas.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 8º
Enseñadme, Jesús mío, la ciencia del amor reparador, para que, olvidado por completo de mí mismo y anegado en el piélago de vuestro infinito amor, sólo piense en Vos. Yo me abraso en vehementísimos deseos de agradaros, pero bien sé que no conseguiré lo que deseo sin vuestra ayuda especialísima. Perfeccionad Vos lo mucho imperfecto que en mí encontraréis, para que así pueda seros grato en todo.
Petición. Padre nuestro. Oración final
Día 9º
Padre, Hijo y Espíritu Santo, Trinidad Santísima: hacedme santo. Madre mía amantísima, Ángeles todos y Bienaventurados del cielo: hacedme santo. No quiero ni querré otra cosa durante mi permanencia en esta vida, sino ser santo. Para esto me creó mi Padre Celestial, para esto me redimió Jesús muriendo en la cruz y para esto está en el Sagrario, y el Espíritu Santo mora en mi alma para este fin. Santificadme, Señor.
Petición. Padre nuestro. Oración final